
Si revisamos nuestros recuerdos fácilmente podemos identificar situaciones penosas y probablemente aún ligadas a la emoción negativa que sentimos en aquel momento, esto es algo muy interesante si nos ponemos a pensar en la cantidad de años de vida que tenemos y por lo tanto la cantidad de momentos vividos, que nos sea más fácil enumerar las cosas malas que las buenas o neutrales, que seguramente son muchas más.
Así mismo, podemos observar que evocamos con menos esfuerzo recuerdos amargos sobre gente a la que apreciábamos y cómo nos sentimos decepcionados cuando algo que hicimos con intención o no, fue interpretado negativamente por una persona significativa y eso termina pesando más que lo bueno.
Esto se debe al sesgo de negatividad y se lo puede definir como un fenómeno psicológico por el cual se presta más atención a las experiencias negativas que a las positivas. Como todo sesgo, es automático e involuntario, es decir, escapa a la conciencia.
La existencia de este sesgo tiene sentido evolutivo, ya que nuestros antepasados debían estar atentos a los estímulos aversivos del ambiente hostil en el que vivían para sobrevivir. En la actualidad el entorno cambió pero este mecanismo sigue existiendo y se activa ante otros estímulos que se interpretan como aversivos aunque nuestra vida corpórea no se encuentre amenazada como antes.
Con respecto a esto, el neuropsicólogo Rick Hanson explica que el hemisferio izquierdo está más especializado para procesar los estímulos positivos y el derecho los negativos, y esto tiene sentido si se considera lo antedicho ya que tiene que ver con la interpretación gestual, visual y espacial, lo que permite detectar las amenazas del entorno. A su vez, los estímulos negativos generan una mayor activación neuronal que los positivos de la misma intensidad y la respuesta a ellos es más rápida.
Otra parte del cerebro que cobra protagonismo en este tipo de procesamiento es la amígdala, que usa dos tercios de sus neuronas para buscar señales de peligro. Una vez que se activa la alarma los eventos negativos percibidos se almacenan de manera automática en la memoria de largo plazo, a diferencia de los eventos positivos que requieren de unos segundos de procesamiento antes de almacenarse. De hecho esto se replica al recordar, las vivencias negativas son evocadas más rápidamente que las positivas. Por lo tanto, las emociones, relaciones, experiencias y feedback negativo tienen un impacto mayor que las cosas positivas y un efecto más duradero.
Desde luego que nadie quiere ser lastimado de ninguna forma y a veces este sesgo puede ser muy útil porque existen ambientes y personas que pueden dañarnos física y emocionalmente, pero también puede funcionar desadaptativamente afectando nuestra calidad de vida. ¿Por qué desadaptativamente? Porque muchas veces la alarma se activa por peligros que no son reales y pueden interferir seriamente con nuestra capacidad de construir vínculos y disfrutar de la vida.
Por ejemplo, el psicólogo Jonh Gottman, que estudia relaciones de pareja encontró que no basta con hacer algo bueno para enmedar algo malo y recuperar el equilibrio entre las emociones positivas y negativas en la pareja. Propuso el concepto de “cuenta bancaria emocional” que implica que por cada crítica o actitud que disguste a un miembro de la pareja se necesitan al menos cinco muestras de afecto positivo para balancerla. Entonces el éxito en una relación depende más de no cometer errores que de hacer cosas buenas.
También puede verse que en el aprendizaje y en la educación de los hijos, se presta más atención a las cosas malas. En cuanto a la ética, generalmente si nos enteramos algo malo de una persona que tenía una buena imagen ese único hecho cobra más relevancia.
Por otro lado, puede observarse la manipulación a través de este sesgo por ejemplo en el ámbito político, cómo un partido anuncia lo tremendo que sería que el contrario gane y gobierne. Del mismo modo ocurre con las noticias, las que son más catastróficas venden más.
Por todo esto es importante ser conciente de los sesgos, en este caso el de negatividad, porque sabiendo de él es que podemos identificarlo en la vida diaria para reflexionar acerca de las situaciones que nos apenan y poder evaluarlas lo más objetivamente posible. Tal vez una persona que en el pasado nos escuchó empáticamente muchas veces y últimamente no lo hace, en vez de quedarnos con la impresión negativa que eso nos generó, podemos pensar que tal vez está pasando por algo a nivel personal y no está pudiendo escucharnos y no adjudicárselo a una falta de capacidad, porque antes la tuvo, esto nos ahorrará frustración, nos permitirá ser más empáticos, evitaremos la generalización y seguramente nos permitirá mantener relaciones significativas.
Entender cómo funciona nuestra mente nos da la posibilidad de hacer una evaluación más amplia de las situaciones vividas y de nuestros recursos de afrontamiento, además de alivianarnos del desgaste físico y emocional de estar en un estado de miedo/alarma con tanta frecuencia.
Referencias:
- Hanson, Rick. Stephen Colbert: We Don’t Need To ‘Keep Fear Alive’. Rick Hanson, Ph. D. Recuperado de: https://www.rickhanson.net/stephen-colbert-we-dont-need-to-keep-fear-alive/
- Hanson, Rick. Confronting the Negativity Bias. Hanson, Ph. D. Recuperado de: https://www.rickhanson.net/how-your-brain-makes-you-easily-intimidated/
- Hanson, Rick. Changing Negative Thoughts. Hanson, Ph. D. Recuperado de: https://www.rickhanson.net/changing-negative-thoughts/
- Malo, Pablo (2012). El Sesgo de Negatividad. Lo Malo es más fuerte que lo Bueno. Evolución y Neurociencias. Recuperado de: https://evolucionyneurociencias.blogspot.com/2012/12/el-sesgo-de-negatividad-lo-malo-es-mas.html
- Rizaldos, Miguel Ángel (2017). Estamos ‘predispuestos’ para valorar más lo negativo. Recuperado de: https://www.huffingtonpost.es/miguel-angel-rizaldos/estamos-predispuestos-para-valorar-mas-lo-negativo_a_23191812/
- Van de Kamp, Gemma & Droguett, Sandra. Conexión y cercanía emocional con tu pareja: La cuenta bancaria emocional. Amar no basta. Recuperado de: http://amarnobasta.com/articulo10.html
Es cierto, apreciemos lo bueno y sencillo que nos da la vida!!!!
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